Thursday, October 19, 2006

Exilio

La ciudad resplandece
De cieno y concreto.
Sobre su lienzo mancha el fulgor
De saciedad y desprecio.

Trémulas manos
Acarician el destierro
¡Sabroso es el veneno
triste del exilio!

Noche

La noche estriba su misterio
Sobre los gélidos ojos
De beodos infantes.

La noche bebe,
Sobre cruces y lagrimas.
Seduciendo al alba
Injuriando estrellas.

Terrible jardín del olvido,
blasfemas gusanos divinos,
Que sonrientes devoran la carne
Ulterior a ellos mismos.

Tuesday, October 17, 2006

DEMIURGO

DEMIURGO

En la carne de un demiurgo
Observo mi espectáculo.
Solo me queda palidecer en llanto,
Vaciar los antiguos cantos de mi boca,
Tallar en roca mascaras olvidadas,
Beber del tibio magma danzante.
En el vuelo de las aves.
En el reposo de la Luna.

Cuando esto se reduzca
A la medida de mis ojos.
¿Cuál será el anima de los mares,
Y de la huida de los ríos?
¿Cuántos serán los estériles abrazos
Que raspando la piel produzcan llantos?
¿Quién saciara mi sed con agua del Inmenso?

Eclipsado,
Maldito por algún satélite
Que desnuda su vergüenza antes de caer.

El devenir busca una y otra vez
Aplacar las altas bardas arcillosas y profundas:
Será mi reposo, mi fe adorada.
La sequedad de mi llanto,
El caudal seco de mi alma.
Un cáncer por la mañana,
Los abrazos vespertinos,
Los llantos saturninos,
Al ritmo de rizas esquizofrénicas.


El devenir será
Mi amante.

Santiago González

Tuesday, April 25, 2006

Orlando

Orlando se ensimismaba.
Una masa eterna que se contorsiona hasta el delirio.
Orlando ya no habla con nadie, esta solo. En medio de la gran metrópolis, solo. Sus oídos distinguen sonidos que emana su boca, pero no los comprende, tampoco le interesa.
Orlando trabaja.
Orlando amaba, disfrutaba, se embriagaba, drogaba, participaba en orgías.
Orlando vio el primer y ultimo crepúsculo, del sol y de la luna, y de su vida.
Hace tiempo que perdió la sensibilidad en sus parpados.
¿Sería lo mismo no parpadear hasta que brote sangre de sus ojos, o cerrarlos para no volver a ver?.
¿Por qué tendría que interesarle distinguir caras, apreciarlas, compartir con ellas?
¿No hacia ya demasiado tiempo de eso? Pero algo existía en el, algo que no le permitía llegar a la quietud que tanto buscaba. Quizás seria la mosca que en su cuarto cuelga de una telaraña, o las palabras que no oye, o su mismo himno…no se…

Y así pensó Orlando:

Tan bueno es beber hasta el delirio,
Tan buenos son los vasos que en la boca decrecen,
Tan eternos son los recuerdos que se esfuman en el aire.
Tan pesado es el día, tan pesados son los parpados.
Todo es de espuma casi liquida,
Y mientras cae entre los dedos
Vos reís.

Ya es un año, ya paso la tormenta.
Ahora el tinte negro oculta el sol en el horizonte,
Mejor así, quizás la nostalgia de paz,
y rompa las pelotas.

Fin

Wednesday, April 12, 2006

El ramo de flores esta servido
Abrió las ventanas.
Luz
Es terrible la profundidad del espectáculo.
Ya no son flores,
Ya son muerte,
Inhaló del penúltimo.
Buscó la soledad en bares, cines, urbes.
Encontró la soledad de ser libre.
Arrepentido,
Volvió a Pontamaco, ahí era todo mas bello (cree).

Derramas, vino dulce en la selva.
Ahora lenguas,
Ahora silbidos.
Manos inquietas como niños.
La soledad libera.
No busques en mi bolsillo,
Seguro hay mas anillos
En Saturno
En esta noche de jodidos manoseos
Un susurro y llegarías aun mas alto.
Mas de lo que yo estuve,
Casi pude ver el puente…
Entre tus dedos…aun lo siento...como ani..lloss......sssssssssss.
Su ropa gritaba,
Dicen los gatos de la humedad,
Gritaba rumbo a Saturno
Ahí hay anillos,
Para el paladar de mis ojos: ¡Cenizas en el aire!
Todo entre dedos se alucina un puente.

Sunday, April 09, 2006

Sinsentivismo

Axioma: La pluralidad de sentidos como germen del sinsentido.

Navegando en el éxtasis de la modernidad, el sinsentivismo toma herramientas de un pasado real o no, procurando nuevas conciencias que impregnan la subjetividad del expectante. Muerto el objeto, solo quedan los postulantes dentro de la conciencia del sujeto. La expresión sinsentivista bifurca los conceptos, logrando una isovalencia en los mismos. Como resultado nos encontramos con el sin sentido: subjetividad, las cavernosas dolencias existenciales.

TIEMPO

¡La vida que me lleva el tiempo!
Monstruo metafísico, te recuerdo:
En las habitaciones sin ventanas,
Eterno,
Sin forma, llenándolo todo.
En el crepúsculo de mi aliento
Danzando en mis venas.


.
Efímero en el júbilo.
Amigo de las tempestades.
Y son esos momentos, en los cuales
El tinte negro
Muestra la elocuencia del Pintor.


Son las sabanas húmedas las que no quieren el peso de los días.

Horas del horror:
Retazos del Eterno,
Tan profundas como la daga en un pecho.
Preludio de muerte.

Después,
Viendo la tormenta en el horizonte
Solo quedan los fantasmas del recuerdo,
Los instantes que fueron años.
Los sabores en el alma.
Los excesos.

Siento las noches que aproximan el hocico a la sopa. Las siento y me desgarran.

El producto de la nada

En la imposibilidad adicta de mis días,
Revuelco cuerpos en la mugre acumulada.
Largas estadías, de habitaciones sin ventanas.

Pero en el fondo se que es el olor,
Ese monstruo que crece, apuntando su aliento
A hombres sin miembros, desocupados de pasión.

Y las filas eternas de cabezas abolladas,
Que buscan en su entorno
El producto de la nada.

Hay…! Sin la custodia de la miseria,
He creado, amado. Sin embrago,
Me queda el instrumento,
Que me mira con deseo el cráneo.

Ahora si, desfilo entre los muertos
De cabezas abolladas,
Con ausencias de llantos,
Buscando en mi entorno,
El producto de la nada.

Reflexiones en el inodoro

¿Perdurare en el tiempo que abarca
El trazo que deslizo, que tramo?
¿Soy ahora el de recién, el próximo?

A cada paso le corresponde Su imagen.
A cada Huella su caminante.
Lo creo.
No soy el De recién, ni seré el próximo.

Me preocupa esa muerte,
La del anterior y la mía.
Me pregunto que será de de ellos,
en su eterna estadía.

Miro hacia atrás,
Y no encuentro lo que busco.
Quizás desaparezcan, quizás
Me estén buscando.

Solo el olor los delato

¿Envidia?
Estefanía: Quizás el olvido este en lo mas profundo de tus ojos. ¿Sombra o luz?
Marlon: Seguramente no podré hablarte.
Estefanía: No es que te reclame a la Partida del Juego. Simplemente me conmoveré.
Marlon: Las causas de mi quietud serán tus propios movimientos.

Muertos yacen en el crepúsculo de sus Puertas.